|

Los rayos del sol destellan en la región
confiriendo un espectáculo de tonalidades cambiantes
y formas espectrales.
Se
trata sin duda de uno de los lugares más hermosos de Argentina.
A bordo del catamarán Futaleufú y partiendo desde
el muelle Modesta Victoria, enclavado en la bella Bahía Mansa,
recorreremos la península de Quetrihué en una travesía
de más de media hora hasta llegar a su extremo sur, desembarcando
en Puerto Quetrihué, que en lengua indígena Araucana
significa "quetri=arrayán", "hue=lugar"
(donde hay arrayán).
El bosque de Arrayanes es el centro de atracciones
por excelencia y "único en el mundo", ya que
los arrayanes también llamados Mirtos, son normalmente arbustos
mitráceos que suelen crecer a orillas de lagos y ríos
pero en esta zona han formado un denso bosque con características
únicas: ejemplares de troncos anchos con un porte de más
de 15 mts de altura y de hasta 650 años.
Sedosas y delgadas láminas componen la
singular y fría corteza de este árbol.
La planta, al segregar tanino, tiñe de un cálido rojo
canela a la corteza que al desprenderse
deja a la vista sus características manchas de color blanquecino.
Durante el verano, pequeñas y hermosas
flores blancas cubren a los arrayanes para dejar paso
en el otoño, a los frutos de color negro-violáceo
brillante, comestible, con el cual los aborígenes elaboraban
una particular bebida alcohólica llamada "chicha".
A través de un sendero entablonado se
puede transitar el bosque y reconocer las diferentes etapas
de crecimiento del arrayán, como así también
su convivencia con otras especies vegetales y animales.
Su experiencia en la naturaleza
puede ser inolvidable
si la realiza con el compromiso de preservarla...


|